Life is life.

"La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero."

On the road

[...] Sobre el piano había una trompeta; su sombra dorada producía un reflejo extraño sobre la caravana del desierto pintada en la pared detrás de la batería. Dios se había ido; era el silencio de su partida. Era una noche lluviosa. Era el mito de la noche lluviosa. Dean abrió los ojos con miedo. Esta locura no podía llevar a ninguna parte. No sabía lo que me estaba pasando, y de pronto me di cuenta de que sólo se trataba de la tila, de la marihuana que habíamos estado fumando; Dean la había traido a Nueva York. Eso me hizo pensar que podía suceder cualquier cosa... Era el momento en que uno lo sabe todo y todo queda decidido para siempre.

Un voyage...





dejando Londres atrás...



I'll take the train and leave this city away...








Diario de una ex adicta.

Hacia demasiado tiempo que no me sentaba delante de una hoja en blanco y me ponía a escribir... No recordaba lo agustioso que es el vacío, ni lo reconfortante que es sentir que las palabras fluyen, que puedes contar lo que quieras sin dificultad.
Intento pensar en una razón... ¿Porque meses más tarde retomo algo que dejé a medias? ¿Cuestión de tiempo? No consigo llegar a ninguna conclusión... O simplemente puede que dijese mucho en poco tiempo, o que se me agotaran las ideas, o incluso las palabras, la inspiración es demasiado efímera...
Hace tres días que empezó mi desintoxicación personal, y es cuando me doy cuenta de la enfermedad. He decidido apagar el movil y no mirar más los mensajes recibidos. He tirado todo el tabaco que me quedaba e intento no comerme demasiado la cabeza, aunque esta noche he recaido.
Parece que todo el mundo a mi al rededor tiene algo que celebrar: fuegos artificiales, alcohol, una razón por la que brindar. Y mientras tanto, mi interior sigue en guerra: mi cuerpo sigue pidiendo nicotina, mi cabeza sigue pensando que no vale la pena, mis ojos siguen intentando llorar por algo que no entiendo, mi corazón sigue latiendo a mil por hora por una angustia que no desaparece y mi fuerza de voluntad no desiste. Uno contra todos y todos contra uno. Y para empeorar las cosas, mi orgullo en creces ha decidido unirse a la batalla.

(Variación libre) sobre una velada en el Café Hendrix...

El paisaje en el Café Hendrix es el habitual. Grandes nubes de alcohol flotan en el aire. Vapores emanados de infiernos virtuales se mezclan con el aliento de los espíritus ebrios que entran y salen del local. Jesucristo allí, junto a la pared, predica frente a un retrato de Stalin. Brian Jones bebe su brandy y sueña sinfonías de flautas marroquíes. Nietzsche y Wagner juegan a los dados, y Sid besa a Nancy. Jimi rasguea su guitarra y a sus ensoñaciones viene la figura de aquel viejo amigo, Joe...
"Hey, Joe -dice Jimi-, ¿dónde vas con una pistola en la mano?"
"Mi chica se ha liado con otro hombre. Voy a matarla" -responde Joe.
"Hey, Joe -dice Jimi-, ¿dónde irás ahora?"
"Creo que en el sur no me conocen. Iré a México."
"Hey, Joe -dice Jimi-, ¿por qué...?"
Pero Joe ya está muy lejos...
Jimi rasguea su guitarra y escucha una voz que le pregunta. "¿Por qué el blues tiene siempre nombre de mujer que te abandona?"
John Lennon acaba de entrar...


El escenario, algún remoto punto de la geografía de los Estados Unidos de América, en medio de alguna carretera interestatal. Allí, en una madrugada de febrero de 1965, viajando en la camioneta del crew, entre los roadies y los músicos de acompañamiento de Little Richard, un joven guitarrista aún de nombre Jimmy Hendricks, está teniendo en sus sueños, como si de una premonición se tratase, la primera visión de lo que será el año cero de la nueva humanidad.


Creador de un nuevo concepto de rock, privilegiado instrumestista, que innovó en el mundo de la guitarra eléctrica como nadie, y compositor de una fecundidad extraordinaria, su historia es, en gran parte, la propia historia de la evolución del rock: la gran explosión del blues progresivo de finales de los sesenta, el mundo de las drogas, la cara oculta del negocio del rock vivida a través de los manejos de los managers y la industria del disco... e incluso su muerte. Una muerte que en gran medida fue también la muerte de toda una época y de un periodo enormemente singular en la historia del rock.

The Evilution.

Es extraño como despues de un mes sin vida propia, sin tiempo para apartarme, para observar objetivamente, un mes de mal humor, de continuo conformismo, y de cansancio, mucho cansancio, dos simples chorradas, han hecho que recupere mi personalidad.
Porque al fin y al cabo, las cosas más simples, son las que más ilusionan...


La coreografía esta perfectamente clara en mi cabeza:

El escenario sin luz, un solo foco alumbra la bailarina. Suena una canción de música clásica: la Primavera, de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi, o el Vals de las flores, o puede que otra que corresponda mejor... Amanece.
Tras un pequeño solo, la música deja de sonar. El foco se apaga. Suena un sonido chirriante y desagradable, seguido por una serie de golpes.
Acto seguido, suena Hysteria - Muse.
Otras dos personas, suben al escenario y se arrastran por el suelo. Llega la noche y con ella la luna.
Dejemos un poco de suspense, mientras mi cabeza se aclara buscando el espacio y los pasos apropiados.

"L'immortalité est mortelle"

Il faudrait prévenir les gens de ces choses-là. Leur apprendre que l'immortalité est mortelle, qu'elle peut mourir, que c'est arrivé, que cela arrive encore. Qu'elle ne se signale pas en tant que telle, jamais, qu'elle est la duplicité absolue. Qu'elle n'existe pas dans le détail mais seulement dans le principe. Que certaines personnes peuvent en receler la présence, à condition qu'elles ignorent le faire. De même que certaines autres personnes peuvent en déceler la présence chez ces gens, à la même condition, qu'elles ignorent le pouvoir. Que c'est tandis qu'elle se vit que la vie est immortelle, tandis qu'elle est en vie. Que l'immortalité ce n'est pas une question de plus ou moins de temps, que ce n'est pas une question d'immortalité, que c'est une question d'autre chose qui reste ignoré. Que c'est aussi faux de dire qu'elle est sans commencement ni fin que de dire qu'elle commence et qu'elle finit avec la vie de l'esprit du moment que c'est de l'esprit qu'elle participe et de la poursuite du vent. Regardez les sables morts des déserts, le corps mort des enfants : l'immortalité ne passe pas par là, elle s'arrête et contourne.

L'amant, Marguerite Duras.

Let's go back to the start


Voy por épocas.
Y... últimamente... vuelvo a mis origenes.


Non, rien de rien.

L'histoire de ma vie n'existe pas. Ça n'existe pas. Il n'y a jamais de centre. Pas de chemin, pas de ligne. Il y a de vastes endroits où l'on fait croire qu'il y avait quelqu'un, ce n'est pas vrai il n'y avait personne.
Pour les souvenirs aussi c'est trop tard. Maintenant je ne les aime plus. Je ne sais plus si je les ai aimés. Je les ai quittés. Je n'ai plus dans ma tête le parfum de sa peau ni dans mes yeux la couleur de ses yeux. Je ne me souviens plus de la voix, sauf parfois de celle de la douceur avec la fatigue du soir. Le rire, je ne l'entends plus, ni le rire, ni les cris. C'est fini, je ne me souviens plus...
Siempre la misma canción que ronda mi cabeza...

3x5
John Mayer
Naive
The kooks
3x5
John Mayer
Games for days
Julian Plenti
3x5
John Mayer

I say Hello to the Angels.

Se apagan las luces. Aplausos, gritos, emoción.
Y suena la música, un acorde de guitarra, y otro, y empieza la bateria. La emoción crece por momentos. Cierro los ojos, y me dejo llevar. La gente me rodea cantando, saltando, gritando, levantando las manos, pidiendo más.
¡Canta más fuerte, GRITA más fuerte!
Risas, gritos, sonrisas, empujones, saltos, aplausos, más gritos...


La adrenalina recorre mi cuerpo. Me duelen las piernas, la espalda, los pies, TODO, pero no importa. Sigo la corriente, sigo saltando.


Termina una canción y un estallido de gritos y aplausos recorre el lugar. Durante el minuto que transcurre entre el fin de un tema y el comienzo de otro, todos cruzan los dedos para que el proximo sea el que les hace estremecer y vibrar.


Empieza una guitarra. Un solo acorde. Nada más reconocer la canción, surge otro estallido de gritos.

Me vuelvo a dejar llevar por la corriente, y para cuando me doy cuenta, estoy saltando, con las manos en alto, y cantado, gritando.



Un escenario de luces, un escenario de música, y un público que lo da todo.